Libro

Prefacio (fragmento)

Este es un libro para todas las mujeres. Es un mapa para navegar la incomodidad; eso que molesta cuando la vida duele. Y es un libro para incentivar la rebeldía. Adoro esa energía efervescente que nos impulsa a salir de viejas maneras, esa que es fuego y creatividad, y sabe exactamente de lo que somos capaces. Resumiendo: es un libro para mujeres “peligrosas”. Principalmente, porque una mujer que voluntariamente abre su corazón ante la incomodidad es una mujer de ilimitados recursos. Ella conocerá su coraje y se entrenará para afrontar lo imposible. Es peligrosa porque desaprenderá lecciones y retará todo lo que significa ser una mujer en este momento de la historia.

En este libro hablo de comida, es un tema que conozco bien. Respeto mi historia con el alimento y a todas las mujeres que comparten conmigo la suya. Quiero entrar en tu lucha con tu plato y para lograrlo utilizaré todos mis recursos. Hablaré del cuerpo, de nutrición y de la anatomía del cambio; indagaré en la ciencia de impulsos que probablemente desconoces e, inclusive, entraré en los territorios del feminismo y del activismo de género. Mi finalidad: provocarte y comprometerte con una visión de ti misma que te haga justicia.

Este es un libro sobre lo que deberíamos ser y no somos. Y sobre lo que somos y no reclamamos. Es un libro sobre la lucha entre ficciones y realidades, y la guerra que usamos para desafiar la brecha. Es común que las mujeres peleemos con la comida (y con el cuerpo) para solucionar los deberías de la vida. Al hacerlo, nos perdemos de la experiencia de habitar el cuerpo con libertad, y eso empequeñece nuestra realidad. Le resta desde lo sencillo, como ir a la playa sin pena o ponernos la ropa que más nos gusta, y desde lo grande, porque perdemos conexión con la sexualidad o con lo fundamental de habitar el cuerpo como primer hogar, capaz de ayudarnos a navegar la vida con autonomía, seguridad y confianza.

Son muchas las mujeres que luchan con el peso, independientemente del número que vean en la balanza. Su lucha les roba vida. Ellas logran tantas otras cosas, pero este tema continúa siendo ese acertijo que no resuelven. En este libro ofrezco una mirada profunda que abarcará muchos temas. Iremos explorando las capas e intersecciones entre comer y vivir. Mis observaciones surgen de mirar atentamente; el fenómeno de la comida es uno complejo que involucra muchos factores e indagar sobre ellos no es trabajo fácil.

Sospecho que luchamos contra el peso porque parece más sensato vigilar rigurosamente qué comemos y cómo nos vemos, que indagar sobre la soledad, ver qué hay detrás de las mentiras que hemos creído y aceptar todo lo que somos. Peleamos con la comida porque creemos necesitar un cuerpo especial, uno que sepa darnos un lugar en este mundo. Luchamos porque damos por cierto los mitos que hemos creado, sin darnos la oportunidad de intervenir desde la verdad de lo que somos.

Este es un libro para quedarse y conocer las heridas; para afrontar las mentiras y reclamar la vida. Quiero que veas cómo evadir parece fácil, pero no lo es. Y cómo quedarse, afrontar y luchar, es la única manera posible de vivir amplia y ligeramente. Considero que vale la pena porque si bien la guerra con la comida es una lucha hipnótica que nos roba vida, también es la puerta de entrada a un vasto universo interior que ofrece todo tipo de libertades.

Espero que puedas venir conmigo y te dejes provocar.

INTRODUCCIÓN

Mi último atracón de comida fue en enero del año 2014, en Hawái. Mi esposo Camilo y yo vivimos durante un mes en Maui, en un rancho ubicado sobre las volcánicas montañas de esta remota isla. Trabajábamos en las labores domésticas de la finca a cambio de techo y comida. Hawái fue la última parada de un largo viaje. Meses antes, habíamos tomado la decisión de darle la vuelta al mundo. Así no más, nos fuimos de finca en finca, como estudiantes de otra vida. Fue una decisión salvaje, sin duda. Una que tomamos juntos. Pero ese viaje no es el viaje de este libro.

En Hawái viví solitariamente un último episodio de atracón. No sabía en ese momento que estos trances frenéticos con la comida llegaban a su fin. Ese día, escribí en mi diario de viaje una entrada sobre el conflicto con la comida. Tenía un título que decía: No sé qué funciona, pero sí sé qué NO funciona. Debajo escribí una lista de las cosas que no me sacarían del conflicto. Es útil saber qué no funciona. Lo sabía bien porque consistentemente caía en las mismas trampas e, invariablemente, terminaba en el mismo lugar. Es decir, repleta y exhausta después de algún frenético encuentro con la comida.

Años después, puedo escribir una nueva entrada, titulada: Conozco las cosas que NO funcionan, y también las que SÍ funcionan. Este libro es la exploración del viaje después del viaje, ese que te rasga el alma. No le das la vuelta al mundo, pero atraviesas tu corazón y finalmente aprendes a ver tu conflicto con la comida como lo que realmente es: un intento por evadir ciertos aspectos difíciles de la vida, una guerra en contra del cuerpo y de la aceptación de todo lo que somos, y una lucha que poco tiene que ver con la comida. (para seguir leyendo, haz click acá)